Gracias a iniciativas como las de la asociación Hijos del Trueno, pudimos disfrutar anoche de un cartel como éste:
Y encima por la kara. Creo que más de uno debería tomar nota.
Al final no pudo venir Fabio Lione, el ex-vocalista de Rhapsody, por enfermedad de garganta. Otra vez será.
La fiesta se montó en la plaza de toros de Villarejo de Salvanés:
Y los primeros en tocar fueron Sobredosis. Entraron a tocar sobre las 21:35. Los vimos desde la grada repasar sus greatest hits:
Caliente como un volcán
Dinosaurio
Fuera de control
Bajo el fuego
Sucio embaucador
Tú no eres el mejor
Dinero, mujeres y rock
Sangre joven
Extrañas criaturas
Chico
Alíate
Tras un amplio descanso llegó Paul Dianno. Nos bajamos a la arena.
Comenzó con The Ides Of March y Wratchchild, para entrar en calor. Después tocó varias de las suyas.
Constantemente estuvo charlando entre las canciones: que si "forza latina", que si "muito obrigado"... Debe ser el típico inglés que veranea en el Algarve y cree que aquí también hablamos portugués, ;).
Desde luego está como una puta cabra. Presentó al guitarrista como maricón y de Italia (por reirse de cómo les va en la Eurocopa). Él mismo se presentó como Britney Spears.
Le sangraba constantemente la nariz, y estuvo a punto de parar el concierto. Pero finalmente se aguantó. Empapó una toalla blanca y bromeó con el hecho de haberse metido algo: "No cocaine for me tonight".
Y así fue intercalando legendarios temas de Iron Maiden, como Killers, Sanctuary, Running free o Remember Tomorrow con los suyos propios en solitario.
Hasta se atrevió a hacer una versión de Blitzkrieg Bop de Ramones.
Y le tocó el turno a Blaze Bayley. Otro que tal canta.
Entró con Futureal, con mucha vitalidad, animando mucho a la gente, de un lado para otro.
Hacía muy poco descanso entre tema y tema. Y también tocó tanto de las suyas: Tenth dimension, Ten seconds, Kill and destroy, etc., como de las de Iron Maiden: Lord Of The Flies, When Two Worlds Collide, Como Estais Amigo...
En una canción, Blaze se subió a todo lo alto de la parte derecha del escenario y acabó de cantarla ahí.
También anunció que sacará disco el 7 de julio.
Para terminar, dijo que se habían sentido muy bien, como dioses, y que estaban muy agradecidos. Comentó que tocarían otra y después no habría más (debe ser que no le gusta hacer bises, ;)): Man on the edge.
Acabó a las 2:22. Y con eso acabó también para nosotros el festival.
Ayer estuve en el concierto de Extremoduro en Getafe, el primero de la gira en Madrid tras su vuelta.
¡Qué grandes!
Para conocer los datos concretos sobre el evento una imagen vale más que...
Pues ya de paso afirmaré que el éxito del concierto no fue, ni mucho menos, gracias a la colaboración del Excelentísimo Ayuntamiento de Getafe, ni a la organización de LastTourInternational.
Y es que, a pesar de que andábamos por los alrededores del recinto sobre las 20:30, nos fue imposible ver a los teloneros, e incluso llegamos a temer por no poder ver empezar al cabeza de cartel.
Digamos que el proyecto les vino grande, no sé si no se lo esperaban. Para empezar, estaba lo del aparcamiento. Según entramos en la ciudad vimos que había una indicación de parking y pensamos que, aunque no estaba pegado al recinto, a lo mejor merecía la pena dejar allí el coche, y después movernos “a pata”, más tranquilamente.
Pero el supuesto parking no era más que una ratonera: Un campo de fútbol de tierra para aficionados, cercado por los cuatro costados excepto por una esquina. Y era por ésta por la que tenían que pasar los coches, después de un estrecho camino que dejaba apenas medio metro de holgura a cada lado. Y lo malo de esto es que por esa misma esquina tenían que salir los que así lo desearan. O los que no tuviéramos más remedio, si cuando nos dábamos una vuelta por allí no encontrábamos sitio.
¿Y dónde estaban las fuerzas de orden público para gestionar aquello? En ningún sitio, :P... ¡Qué gran labor la suya!
Así que algún copiloto tuvo que bajarse a indicar a los recién llegados que dieran marcha atrás y dejaran salir. Menudo caos.
Después de aquello la aventura para soltar el buga en algún lado no fue ni mucho menos sencilla, pero resumiré diciendo que lo logramos alrededor de las 22:30. Esto ya nos causaba cierto estrés, porque queríamos tomarnos algo tranquilamente fuera, incluso picar algo... Sacar pelas... Vivir un poco el ambiente... Y todo eso en menos de media hora.
Intentamos abreviar y pasarnos cuanto antes por la puerta, ya que a las 11 menos cuarto todavía había mazo de peña por la calle, y nos visualizábamos inmersos en una avalancha de gente y perdiéndonos el principio de la actuación.
Había verdadera locura para entrar por las pocas puertas disponibles solamente por uno de los laterales del estadio, que para mayor goce del personal estaban embarradas. Debieron pensar que como somos heavies somos unos cerdos y nos encanta retozar en el barro, y no proporcionaron ninguna medida atenuante. La situación era agobiante incluso cuando uno se veía dentro del recinto, porque la gran masa se quedaba estancada en la puerta. De hecho vi a una chica aterrorizada que se salió directamente para no volver a entrar.
Nuestra estrategia fue colocarnos en las gradas de la derecha, y desde allí otear el panorama. Y esperamos a que empezara la función.
Dicen que Getafe había “contraprogramado” con este concierto al FESTIMAD, que se hacía ese mismo finde en Leganés.
El FESTIMAD por lo visto ya se cambió de día previamente, porque coincidía con el Getafe Electric Festival, los días 30 y 31 de mayo, con Metallica y Rage Aganist The Machine como cabezas de cartel. Y parece que había cierta polémica. Pero no sé yo si hay tanta coincidencia de público asistente a uno y otro evento.
A mí, particularmente, el FESTIMAD no me ha atraído casi nunca: Del chorro de grupos que trae a lo mejor me pueden gustar uno o dos, y yo por eso no pago montón de pasta. Para mí un festival merece la pena si te gustan la mayoría de los grupos, o al menos 4 ó 5. Si no, no renta. Cuando quiera ver a ese grupo, ya iré a verle solo. En fin: mi humilde opinión.
Pero a lo que estamos: El Robe apareció finalmente en el escenario sobre las 23:35.
Y empezó a caer temazo tras temazo:
Deltoya
Sol de Invierno
Historias prohibidas
Golfa
Una del disco nuevo: Dulce introducción al caos
Aquí tocaron otra que supongo también del disco nuevo, porque no la conocía. Fue por entonces cuando hicimos la segunda visita a las barras de chapa, oasis de cualquier fiesta que se precie.
Sobre las 00:40 hicieron un descanso de media horita. Más de uno aprovechó para ir (otra vez) al bar, aunque cada vez comprendiese menos lo que se quería decir con la frase de la parte inferior del cartel de los precios:
Por cierto, no me extenderé en comentarios sobre las casetas urinarias, porque fue de juzgado de guardia. Otro 10 para los organizadores. ¡¡Puagggggggggggggh!!
Pero, sobre todo, el espectáculo debía continuar:
Papel secante
Sucede
De acero
Standby
A fuego
J. D. La central nuclear
Pepe Botika (¿Dónde están mis amigos?)
So payaso
Jesucristo García
Puta
Salir
Ama, ama, ama y ensancha el alma
Autorretrato. Aquí se marcó un solo el Uoho, en el que incluso se tiró al suelo.
Terminó, para tristeza general, sobre las 2:15. Pero con el buen sabor de boca que dejaban las más de 2 horas del buen rock transgresivo que nos habían regalado estos maestros.
Y ahora, a soñar con escuchar ese pedazo de disco que se están currando.
A diferencia de lo que me pasó con el concierto de Zinkin Prim, esta vez yo no estaba enterada de que uno de mis grupos favoritos tocaría en la FNAC. Pero puede que el destino se encargara de que yo estuviera allí precisamente esa tarde, haciendo unas comprillas.
Mientras ojeaba las pelis a la vez que hablaba por teléfono comencé a escuchar unos acordes que procedían de la cafetería. No conocía la canción, aunque también me dio tiempo a analizarla un poco y pensar en las influencias del grupo. Y desde luego la voz me recordaba muchísimo a la del vocalista de cierta banda del sur.
Para cuando colgué el móvil se disponían a empezar con la segunda. Y cuando escuché “¿Cómo estás? Vengo a verte…”, acabé de confirmar mi hipótesis del principio: a esos chicos les gustaba tanto Reincidentes que hasta se atrevían a hacerles una versión de Hablando con mi cerebro. ¡Y no lo hacían nada mal!
Fue entonces cuando decidí asomarme a la cafetería para ver un poquito su concierto… ¡Y eran los propios Reincidentes! ¡Madre mía! ¡Qué emoción más grande! Casi no me lo podía creer, no tenía ni idea… Ahí, tan sencillos ellos, con apenas cuatro gatos todavía de público. Les da igual llenar un estadio que tocar para veinte personas.
Al terminar, explicaron que había sido una especie de ensayo, y que volverían con el concierto en unos minutos. Yo alucinaba, de verdad. Ellos tomándose algo tranquilamente en la barra, a 5 metros míos, y yo paralizada, sin ser capaz de ir a decirles nada. Y eso que les veía bastante relajados. No les entraba mucha gente y, cuando alguien lo hacía, le atendían muy amablemente. De hecho hubo un momento que hasta me pareció que Fernando me miraba, como dándome la oportunidad de acercarme… ¿O quizá se dio cuenta de que les observaba tan fijamente que sospechaba si era una desequilibrada mental, ;)?
El caso es que me dejé vencer por mi timidez y no fui capaz de actuar. Digamos que les dejé actuar a ellos, que eran los artistas de verdad. Por lo que, en un breve intervalo de tiempo, y con el local más lleno ya, comenzaron el concierto de verdad.
Resistencia
Fernando aprovechó para presentar aquí a Juanjo Pizarro. Acertada presentación, ya que quizá era el único que la necesitaba, al menos para mí. Juanjo, me he enterado luego, aparte de hermano de Manuel, el batería (que no estaba invitado a este acústico), es el productor de todos los discos de Reincidentes. Aparte participaban, como no, Fernando, Barea y Finito de Badajoz.
Un pueblo
En este lapso alguien le pidió Vicio: “Como en los otros conciertos… ¡vicio el que tienes tú!”.
Un día más
Otra de mis favoritas.
Aquí presentaron el disco que, para el que no lo conozca todavía, es una colección de versiones hechas por Reincidentes de canciones de grupos o cantantes suramericanos como Pablo Milanés, Tijuana No o Silvio Rodríguez.
¿Cuál es el precio? (Attaque 77)
Una de las del disco nuevo.
Amarga habitación
Otra de las que más me molan… Parece que estaban tocando para mí, ;)… “Yo te lo pago luego, pero ponme un Gin Tonic, por favor”, rogó Fernando al de la barra.
Hablando con mi cerebro
Otra vez, pero ya oficialmente, ;)…
Parece que no podían proporcionarle el combinado, porque no había tónica.
Aprendiendo a luchar
Aquí se salieron. El cantante tocaba la armónica y la peña daba palmas. Y para remate, finalmente había tónica, ;)…
Después presentaron otra de unos uruguayos amigos suyos con los que tocaron en Montevideo: La Chancha. Se supone que el año que viene vendrán por España.
Comerse un buey(La Chancha)
El concierto llegaba a su fin, y tocaba despedirse. Explicaron que tenían una entrevista para la promo. “Madrid es así, todo es deprisa”, indicaron. Pero, como compensación, anunciaron que estarán en La Riviera en otoño. Y ahora sí:
Vicio
Con este final, el público eufórico se les echó encima para hacerles todo tipo de peticiones, pero yo decidí seguir con mi discreta presencia. Quizá haya otra ocasión, o quizá no, pero no todos los días se levanta uno con fuerzas para comerse el mundo. Por mucho que lo quiera.
Dado lo tarde que se acostaron, lógico era que amanecieran a las mil. Cuando Tony levantó la persiana, el panorama era desolador. “Parece que no hay tregua”, masculló, como dirían los Barri. El asunto no había variado respecto a como lo dejaron. Y concluyeron que ese día sí que iba a ser duro, porque los charcos ya serían pantanos.
Pero mientras estaban intentando ponerse en marcha, recibieron una llamada del Largo: “No vengáis para el recinto, que el festival se ha tenido que suspender desde por la mañana… Con la lluvia se han jodido los equipos… “. ¡Qué bajón!. Pensaron en la de conciertos que se perdían: Europe, M Clan, Manolo Chinato, Molotov, Koma, The Iron Maidens, Raimundo Amador, Ariel Rot… y tantos otros que no conocían de antemano, pero que les hubiera molado ver de qué iban. Todo acabó precipitadamente.
Podrían haber pensado incluso en volverse para Madrid ese mismo día. Pero no: nuestros festivaleros tenían todavía mucha marcha en el cuerpo, y decidieron ver qué les ofrecía Cáceres aparte del Extremúsika.
Para empezar, pasaron la tarde con otros colegas residentes allí, que les enseñaron varias tasquillas guapas. Y empezaron a animarse.
Pero, justo antes de salir hacia esa cita, el Largo volvió a darles un toque para ofrecerles una información de última hora: iba a haber una fiesta de cierre del Extremúsika (un poco en plan privado, no para el público en general) en el Hotel Barceló V Centenario, donde iban a tocar los Gipsy Kings un pequeño concierto. “Tampoco es que sea nuestro grupo preferido…”, convenció Tony a Dani, “… pero puede estar divertido. Seguro que nos lo pasamos bien.”.
Y así fue, porque allí estaba toda la peña de la organización, y gente de algunos grupos. Como Gerardo, de Vantroi, al que por fin tuvieron la oportunidad de conocer. Mientras actuaban Gipsy Kings la gente se animó a bailar, como en cualquier fiesta gitana que se precie.
Y en cierto momento, hasta subieron los invitados de una boda que había en uno de los salones del hotel. ¡Vaya baile de lujo para un casamiento!
Ellos, mientras tanto, charlaban con sus colegas, ya liberados de trabajo. Y pudieron conocer al grupo RA. No tenían ni idea de quienes eran, sólo sabían que deberían haber tocado los primeros del sábado.
Bueno, sabían eso, y el encuentro que tuvo anteriormente Dani con un alto y rubio mozo, componente de la banda, que le llamaba por detrás para avisarle de que Tony le reclamaba y, ya de paso, decirle que la camiseta que llevaba le parecía “The best fucking album of Judas Priest”.
A lo cual Dani sólo pudo responder con el gesto de los cuernos heavies, sobrecogido por el ímpetu del teutón.
Así que RA les parecieron lo mejor como gente. Y su manager, encantador. De hecho sabía bastante español y era más fácil comunicarse con él. Cachondos, generosos (les regalaron todo tipo de Merchandising, incluyendo su propio disco), posaron en mil fotos con ellos, charlaron largo y tendido… Parece que volverían pronto a España para tocar.
Y el disco, que escucharon con posterioridad, les pareció muy bueno. Seguro que nuestros rockeros aprovecharían una de las ocasiones en que RA viniera a España para pasarse a ver cómo se lo hacen en directo.
También tuvieron tiempo nuestros festivaleros para conversar con el chico que estuvo en la barra de la zona VIP del festival, y que resultó ser un antiguo camarero de El Piratas. Recomendable garito heavy de Alcorcón digno de visitar.
Acabó el concierto, y decidieron irse a cenar algo en un excelente mesón que encontraron por el centro. Destacaremos que nuestros amigos son de estómago agradecido, y que no hacen ascos a unas ricas viandas que se les pongan por delante.
Y después, para acabar la noche, unas copitas. Cuando les preguntaron por baretos heavies, sus amigos autóctonos les aconsejaron, entre otros, el Berlín, que está en la misma Plaza Mayor de Cáceres. Y allí se tiraron ya todo resto de noche. Con una ambientazo de muerte. Todo el Extremúsika estaba allí metido. Memoria de Pez (el grupo del cantante de Inconscientes) y RA, por ejemplo. Y disfrutaron de una muy, muy buena música.
Sólo faltó ya que se pasaran por allí los Europe: los grandes anhelados. Y es que, a falta de Joey Tempest, que viajaba más tarde que el resto de su banda y se enteró en Madrid de la anulación del concierto, estaban el grupo al completo en la ciudad. Y algunos les vieron en un famoso restaurante, disfrutando de unos suculentos manjares extremeños.
Y alguna intentó acercarse a verlos más y más de cerca… Pero esto es ya prensa rosa, así que deberían contarlo otros, ;)…
Les rescató del tedio el descubrimiento de dos llamadas perdidas del Largo en el móvil. Le llamaron enseguida. “¿Dónde andáis? Me ha dicho el Chamán que os quiere llevar a ver a Obús, que ya están llegando al recinto”… ¡Joooder!
Nada más entrar a la zona VIP les estaba esperando el Chamán para llevarles corriendo arriba del escenario Amstel, donde todavía seguían Zolo Zeppelin, y donde acabaron de ver su concierto, a pesar de que les hubiera gustado más estar viendo a Porretas, que estaban ya tocando en el Rock & Gol. Pero todo sea por el Fortu, que después tocaba en aquel "tablao".
Estando allí observaron cómo llegaba su furgoneta y empezaban a descargar todo a grande prisa. Sí que llegaban pillados. Bajaron a verlos más de cerca, y mientras que la banda estaba atareada con los instrumentos y demás, Dani saludó a David Alcántara, que viajaba con ellos. Le conocía de haber salido con el grupo hacía muy poco en el programa de televisión “Vidas anónimas” de La Sexta. Le contó que estaba aprovechando para sacar unas fotos para el nuevo álbum de Fortu en solitario, que saldría a comerse el mundo de forma inminente.
Se cortaron de decirle nada a los Obús antes de actuar, porque seguro que no era el mejor momento. Ahora era el momento de disfrutar del pedazo de concierto que iban a dar.
Se lo pasaron como los indios. Se las sabían todas. La adolescencia de ambos estuvo marcada por ellos. Era muy emocionante estar ahí, tan cerca de ellos, viéndoles “descargar” de esa manera. Son unos profesionales. “Dinero, dinero”, “Me domina la autopista”, “El que más”... Los pelos como escarpias. No pararon de hacer buenas fotos:
Y es que Fortu para ellos era la hostia. Un animal del escenario. No es sólo que sea una de las mejores voces del heavy español, sino que además es una “cabaretera”, como él mismo dice. Se transforma, y lo interpreta, y eso a ellos les llegaba y les hacía sentir como él.
¿Y Paco Laguna?, ¡pedazo de guitarrista!. También les fliparon los otros dos músicos: Nacho, el bajo, que lleva ya unos añitos con ellos, y el batería, que acababa de incorporarse a la banda, pero que no veas cómo le pegaba. Más de una vez tuvieron que venir a colocarle algún platillo que había tirado.
Desde arriba, Dani y Tony podían ver las caras de la gente flipando con ellos: alucinaban. Siempre creyeron que los músicos no podían verles con las luces de frente, pero estaban totalmente equivocados.
Con el subidón miraron el calendario de conciertos, y vieron que estaban los Reinci en Sennheiser. Para Tony, estos sevillanos eran unos de sus favoritos, y se bajaron al albero. Para él han demostrado que son unos de los mejores desde hace un mazo de años.
Había un ambientazo que no veas, petadísimo. Dani y Tony disfrutaron de ello, y se echaron unos bailes estilo punk con la peña.
“Dolores”, “Jartos de aguantar”, “Los buenos y los malos”, “Un día más”… ¡Cómo molaban!
Siempre les gustaba verlos. “Es un cover de Leño que lo hace francamente bien, porque el tío, sin parecerse realmente, ¡hasta consigue poner la cara de Rosendo al cantar!”, exclamó Dani.
Recordar las canciones de Leño fue una gozada, y a falta de pan…
Después de enlazar varias actuaciones, llegó el momento de decir lo que Charly García en Necesito un trago del disco de tributo “Mucho Tequila!”: “Ok, vamos al bar”.
¡Menuda sorpresa!: estaba Obús al completo en el bar… “¡Tenemos que entrarles!”, jaleó Dani. Pero a la vez les daba un poco de respeto, y, mientras le echaban valor, se pusieron a pedir en la barra al lado de ellos. Hasta que fue más bien Fortu el que les entró a ellos, porque les había visto en el escenario disfrutando de su pedazo de concierto. “¿Os ha gustado entonces?”. Y Dani y Tony no tenían palabras para decirles lo que les había encantado. A pesar de que los del grupo, por su parte, estaban un poco jodidos por el tema de los estrictos horarios en los festivales. Porque, a falta todavía de 10 minutos para que tocara La Leñera en su mismo escenario, y con el público entregado y pidiéndoselo a gritos, cuando anunciaron que tocaban una más, no les dejaron. Se les quedó en el tintero “Va a estallar el Obús” y alguna más.
Se tomaron una copa con ellos, entre petición y petición de fotos y autógrafos del resto de la peña. Y la gente pensaba que nuestros festivaleros eran parte del grupo. De hecho Fortu les presentó a otro fan como el mánager y un periodista de El País. ¡Qué guasa tenía el tío!.
Y enseguida los obuseros se marchaban para el hotel. Tony llevaba la carátula de “El que más” por si se la firmaban, pero al final tan sólo dio tiempo a hacerse un par de fotos que les tiró su mánager. ¡Cojonudo de todas formas!
Se quedaron ahí flipando un poco, porque eso no les pasaba todos los días. Entretanto, se les escaparon Koma, Vantroi y Reincidentes para hacer alguna fotillo. Para todo hay que estar espabilado.
Llovía mazo, y decidieron irse para casa, pero pasando a despedirse primero del Largo y el Chamán. Pero llovía tanto que finalmente decidieron volverse a la carpa sin llegar a su caseta siquiera. Ya descartaron ver a La Vela Puerca, Momo y Bersuit, con cierta tristeza, pero en esta vida hay que tomar ciertas decisiones.
Al volver se encontraron con un compañero de sus colegas de la organización, el Cheroky, que les informó de que se habían suspendido ya todos los conciertos restantes (o sea, que no se los perderían por propia voluntad) y de que algunos de ellos tocarían al principio del día siguiente.
El Largo y el Chamán ya se habían ido a descansar, así que el Cheroky les invitó a que se fueran con él a la caseta, que tenía que acabar de cuadrar los runners: así los técnicos y el resto de artistas sin vehículo no se quedaban colgados en el recinto. Después prometió acercarles a su alejado coche.
Allí estaba Elena, coordinando también, y nuestros rockeros se lo pasaron en grande, viendo como se organizaba todo, cómo llovía a mares, y cómo les trataban como a gente de allí. Por ejemplo, el cantante de La Vela Puerca, que les dió un fuerte apretón de manos al despedirse, lamentando no haber podido tocar.
Cuando esa noche llegaron al hotel, sobre las 6 de la mañana, Dani cayó rendido, pero la mente de Tony no paraba de procesar todo lo que había vivido. Y le costó conciliar el sueño, a pesar de la tralla que había llevado, ordenando todos sus recuerdos. Las 8 le dieron, como mínimo…
Amaneció bastante despejado. ¡Qué sorpresa cuando corrieron la cortina! “¡Dani, tío, vámonos pronto para el recinto, a ver todos los conciertos que podamos!”, exclamó Tony. “Bueno… pero… primero hay que comer, ¿no? Que no sólo de rock vive el hombre…”, respondió Dani, solemne. Miraron el calendario y calcularon que podían estar sin problemas para ver a Narco, a las 16:35. Y se encaminaron a la zona del centro de Cáceres, donde les habían hablado de muchos y muy variados restaurantes para “dar muy buena cuenta”.
Como eran VIP's no tenían por qué entrar por donde toda la peña. Así que dejaron el coche fuera del barrizal de arcilla y entraron por la verja de detrás de los dos escenarios grandes.
De repente, unas voces a su izquierda llamaron su atención: ¡el Largo!. Menudo subidón, porque pensaban que no sería tan fácil verle, ya que su trabajo consistía en estar en una caseta para ir suministrando lo que los artistas necesitaran.
Y otro concierto –el de Narco- que se perdieron, porque apareció también el Chamán, y se echaron un rato de risas los cuatros juntos. Precisamente, el Chamán fue el que les informó de que Saratoga debía estar ya descargando en el Amstel, con lo que al final tiraron para allá.
Les pareció muy bueno el tío Nico y sus chicos. Desde luego el cantante, Tete Novoa, y el guitarrista, Tony Hernando, han sabido coger muy bien el relevo de Leo y Jero. La banda sonó potente. “Nico del Hierro sabe rodearse siempre de buenos músicos.”, afirmó Tony.
Volvieron a consultar los horarios, y se encaminaron a ver al Vito, que empezaba en el Sennheiser. Se subieron para ello a las gradas (que lo separaban del Amstel).
Aquello tenía buena pinta, porque había unas sombrillas muy chulas que prometían una bonita sombra… Pero, “¡omaigoz!”, de repente empezaron a caer piedras del cielo, y ni las sombrillas ni el chubasquero pudieron resguardarles mínimamente… A pesar de ello, desde arriba asistieron a una bonita imagen digna de haber sido grabada: dos grandes masas de gente, antes pendientes de sus respectivos conciertos, ahora moviéndose a la par, una a cada lado de las gradas, y en bloque, hacia el lado contrario del escenario, en busca de cobijo.
Pero esa estampa la pudieron ver muy poco tiempo, porque no había quien parara allí… Corrieron hacia la carpa de la zona VIP, y se pidieron una birrita, porque empezaba a resecárseles la garganta, a pesar del remojón externo.
Ahí fue cuando repararon, por primera vez, en que el Guitar Hero se había pasado por allí. Más tarde también podrían ver otro par de máquinas en la zona del público, cerca de donde estaba el puesto de Radio Extremadura.
El tiempo se la estaba jugando, e hizo que se retrasara el concierto, pero finalmente hubo un respiro para que pudiera salir a tocar “el Vito”. Se bajaron a la arena, y disfrutaron del lapso de buen tiempo. ¡Qué bueno Vito!
18:25 Violadores del Verso (Rock & Gol)
Aprovecharon el paréntesis en el diluvio para ver a este gran grupo de hip-hop, cuya música tanto en común tiene con la esencia cultural del heavy.
Su nombre le era conocido a Tony desde tiempos inmemoriales, y en algún bar había escuchado algo de ellos. Siempre le habían gustado, pero nunca había tenido en su manos un disco suyo. Constató que son una gran banda. Escuchando su música uno hace las paces consigo mismo.
20:15 Dr. Snake (Amstel)
Este cover de Whitesnake donde toca la guitarra Manolo Arias (aparte de en otras cien mil bandas) no era desconocido para nuestros protagonistas. Ya lo habían visto en la sala Most Music de Leganés, junto con otras bandas de tributo, como No Quarter Band (Led Zeppelin). El pasado Extremúsika ya se extrañaron de que no les incluyeran, y por fin este año habían sido convocados.
Los vieron un rato desde abajo, pero ya estaban un poco cansados, y decidieron meterse en la zona VIP. Dani, en una ida de olla tremenda, se subió las “escaleras prohibidas” hacia el escenario (en principio ese era el único sitio al que no les daba acceso la pulsera). Y ahí terminaron de ver al Sevilla y compañía, sacándoles un montón de fotos y videos “robados” desde el backstage (¿o fueron posados? Porque el Sevilla es muy exhibicionista, ;)).
Al terminar fueron a hacer una visita al Largo, que les invitó a cenar. Menudo estrés llevaban el Chamán, él, y el resto del equipo. No paraban ni diez minutos seguidos sentados tranquilamente sin que escucharan algo por el pinganillo que les hiciera saltar como un resorte.
De repente, el Chamán, que había vuelto al tajo hacía tiempo, volvió en busca de nuestros extremusikeros a la carpa restaurante, para llevarles a ver a Edguy desde una posición privilegiada. ¡Qué flipe! Tony se dejó la memoria de la cámara prácticamente allí. No podía creer que estuviera a tan pocos metros de esta venerada banda. ¡Tobias Sammet para ellos solitos! De hecho, el loco de Dani, que ya estaba con el morro subido, consiguió una preciada foto con él a su bajada del escenario, apenas con la sencilla frase: “Tobias, ¡take a picture with me!”. ¡Qué enrollado el tío! Aguantó como un campeón, con una sonrisa en los labios, a pesar de que Tony no era capaz de hacer funcionar la cámara, de los mismos nervios.
Y durante el concierto Tobias fue encantador. Cada vez que podía hablaba algo en español, con un gran sentido del humor. Dijo que le habían dicho que no dijera “maricón”. “¿Qué significa esto?”. Un showman de los pies a la cabeza. Como guiño, hasta se permitieron hacer un trozo de una canción de Maiden.
Después del subidón de haber conseguido una de las fotos más deseadas y difíciles del festival pensaron en dejar de aburrir más a sus colegas con sus historias y hacer algo por su cuenta, como ir a ver qué se contaba el cover de Led Zeppelin, Zolo Zeppelin, que tocaba en el escenario Amstel. Bajaron al albero para ello.
La mayoría de los integrantes de este grupo son los que componen La Vacazul, que también tocaron en el festival, pero a los que no tuvieron oportunidad de ver.
Esta banda les dejó un poco fríos. Quizá se habían puesto un listón demasiado alto al intentar tocar a Zeppelin, pero lo cierto es que no les llegaron al corazón. Sobre todo por el vocalista que, aunque recordaba algo a Robert Plant en el timbre, se iba de madre cuando le tocaba soltar alguno de los típicos alaridos.
Dani y Tony eran dos colegas hevies que iban a ir al Extremúsika 2008. Llevaban preparándolo muchos días atrás, y estaban impacientes porque llegara el momento. Tenían un par de amigos que trabajaban en la organización, y les habían asegurado que les darían pases para la zona VIP, así que alucinaban pensando en la cantidad de grupos que iban a conocer.
Por fin llegó la semana en que se realizaría, y parecía que la cosa se complicaba, porque las previsiones decían que iba a llover a mares en Cáceres esos días. De hecho, sus colegas, que llevaban allí desde el lunes, así se lo habían confirmado.
Para colmo, Tony cayó enfermo el martes por la noche, con fiebre. Se habían pillado jueves y viernes de vacaciones, y parecía que la suerte no estaba de su lado.
Pero Tony tenía una vitalidad impresionante, e hizo todo lo posible por cuidarse y recuperarse pronto. Al final, aunque tuvo que hacer la maleta el mismo jueves, y buscar todas las carátulas que quería que le firmaran y todos los discos que quería escuchar por el camino, consiguió subirse al coche con su amigo Dani sobre la una de la tarde, rumbo a Cáceres.
Entre que llegaron, descargaron y compraron unas birras en el super a modo de avituallamiento, estaban en hora de ver a Vantroi.
Claro, que no todo era tan rápido y fácil. Primero tenían que contactar con uno de sus amigos, el Chamán, que les tenía reservadas esas poderosas pulseras de las que hablé. Por añadidura, tendrían que vender las entradas que habían pillado por su cuenta, porque ya no les hacían falta. Y todo esto, lloviendo a cántaros. En el poco rato que intentaban negociar eso, se pusieron hasta arriba de agua. De hecho, aún a falta de vender una de las entradas, decidieron volver al coche a guarecerse. Empezaban malamente.
Decidieron encaminarse al centro comercial a comprarse calcetines y botas para que no calara el agua. Para cuando volvieron al recinto ya iba a salir a escena Barricada.
El jueves todos los conciertos eran en el escenario Amstel.
21:50 Barricada (Amstel)
Los Barri no les defraudaron, y parece que la lluvia se portó un poco con ellos. Para nuestros festivaleros, Barricada son unos grandes maestros, y no les importó que al principio el sonido no acabara de estar ajustado. El grupo sufrió las consecuencias de la reciente inauguración del festival.
Al acabar su concierto, ya empezaba a caer un poco más de agua, así que decidieron aprovecharse de sus superpoderes y fueron a tomarse una cervecita a la carpa VIP, a ver qué y quien se cocía por allí. Los Vantroi, entre otros, disfrutaban de la tranquilidad de haber tocado ya. Y alguna que otra groupie los disfrutaba a ellos, ;)...
Cada vez llovía más, y le tocaba el turno a Loquillo. A Dani y Tony les llamaba la atención, porque nunca le habían visto en directo. De pronto, se percataron de un revuelo en la puerta de camerinos, y se aproximaron. Loquillo tuvo un gesto de cariño con los fans y salió a hacerse algunas fotos.
Pero el apaleamiento de las ropas mojadas constantemente y el aire castigador no invitaban a exponerse de nuevo en la platea. Se quedaron un poco más a resguardo, intentando contactar con su otro colega, el Largo, al que todavía no habían podido saludar. “Imposibl” –respondió el Largo en un SMS- “Stamos n alrta roja: sestán rajando las lonas d los scnarios principals con viento, y s ncsita q stmos todos ayudando. Hay + d 1 hrido ntr los q subn scalando x los hierros”. Duro trabajo el suyo.
Finalmente decidieron retirarse muy temprano, con gran pena por no poder ver a Loquillo, Saratoga y Rata Blanca, pero pensaron que era mejor retirarse a tiempo para estar al día siguiente en buenas condiciones.
Para suerte suya, todos estos conciertos se anularon por las malas condiciones atmosféricas, pudiendo disfrutar de Saratoga al día siguiente.
Como ya te habrás podido enterar, y debido a que el mal tiempo hizo que se tuvieran que suspender los conciertos del último día, se devolverá la tercera parte del importe de la entrada del Extremúsika 2008.
Para ello, podrás presentar el ticket (¡ojo!, y no la pulsera) en los puntos de venta donde lo compraste.
Según lo que te costara, así te devolverán:
Oferta especial (48€) -> 16€.
Venta anticipada (58€) -> 19€.
Venta taquilla (65€) -> 22€.
Si fue a través Tick Tack Ticket y el Corte Inglés, se canjeará en dichos puntos.
De igual forma se actuará si la pillaste en Cáceres, Madroñera, Mérida y Villanueva de la Serena, siendo el plazo para ello del 5 al 30 de mayo.
Y por último, si la compraste en taquilla y para que no tengas que desplazarte hasta allí, tendrás que enviar un correo postal con:
El ticket.
Un número de cuenta bancaria al que quieres que te lo ingresen.
Ultima hora: Gipsy Kings y El Último Ke Zierre se intercambian horarios, y así lo hemos reflejado ya en el EEP.
Para el que se vaya al festival de Cáceres esta semana, y quiera saber en cada momento dónde está y quien toca, he preparado, con la información suministrada en la página oficial, lo que he dado en llamar el Extremúsika Express Pocket:
El nombre, además de indicar que he tardado poco tiempo en elaborarlo (prometo currármelo más en sucesivas ocasiones), denota que podréis tener en vuestro bolsillo la información más relevante del momento.
Hace tiempo que descubrí a los Marea(aunque ya llevaban unos discos grabados). Fue en Gijón, en un hotel, en la tele. Salía un vídeo suyo: Aquello respiraba Extremoduro por los cuatro costados y exhalaba voz cazallera y tabaquera por la garganta de ese niño disfrazado de grande y peludo llamado Kutxi Romero.
Me cautivaron desde la primera canción: Ese carraspeo y esas letras me transmitían sensaciones, quebrantos y espasmos de desaliento. El arquetipo del perdedor que se hace digno por los mercadillos me calaba hasta la hernia de hiato.
Muchas canciones: Como "Marea" (todo un himno) , "No quiero ser un poeta", "Barniz", o "El perro verde", que me pone los pelos de punta con "El Drogas" echando un cable de voz profunda.
El "Romance de José Etxailarena" con aquel comienzo rompedor: "Escapé de la cama...", "El rastro"...bueno, la verdad es que me gustan prácticamente todas.
Romance de José Etxailarena
Estos músicos con imagen de ropavejero, miraban sin disimulo hacia el flamenco más profundo, y hacia la idiosincrasia gitana, convirtiendo su plática en una reivindicación del okupa, el nómada, el trotamundos, el sin techo y todo aquello que desviste al hombre de las capas de cebolla que el sistema le ha ido poniendo.
Marea molaba.
Pero de un tiempo a esta parte tengo la impresión, que no la certeza, de que se me están yendo del perol cortijero al menú del rockero con zapatillas.
Primero la movida en Aranda de Duero, seguramente no fue culpa de ellos y la cosa se ha tergiversado, pero estas cosas hay que cuidarlas. Luego el concierto en el pabellón de los deportes: que según asistentes (no fui) no fue tan grandioso como se esperaba, pero daba igual, iban a por el DVD.
Y para rematar la faena, el comunicado que publica la gente del Viñarock enviado por Marea:
“Compadres y comadres. Muchos de vosotros nos habéis preguntado en los últimos años el porqué de nuestra ausencia en los festivales. Bueno, es difícil de explicar, pero la verdad es que nuestras últimas experiencias en ellos, en lo que a lo musical se refiere, no fueron muy agradables, así que decidimos seguir nuestro camino fuera de los eventos colectivos. Sin más. No hay ningún motivo especial que nos haya motivado el rehuirlos. En los últimos días, se nos ha ofrecido desde la organización de Viña Rock la oportunidad de celebrar nuestro décimo aniversario cerrando la gira estatal encima del escenario en el que están unos cuantos compadres; dígase Reincidentes, que nos ayudaron a arrancar la moto, Barricada, los patriarcas del rock naburro, La Vela Puerca, compadres uruguayos de brazos abiertos, e Iratxo, con el cual nos hemos visto las caras este año unas pocas veces y que empieza a dar patadas. Y quién se niega a participar de tal fiesta. Así que hemos dicho que sí, que estaremos el día 1 de mayo en el escenario del Viña Rock. La verdad es que teníamos ganas de una de éstas, compadres. Muchas ganas. Ahí nos vemos. Pura vida. Marea.”
Me parece de recibo que un grupo decida o no tocar en festivales por movidas organizativas o problemas de sonido. Esto último lo entendería más en grupos como Pink Floyd, con todos mis respetos.
Pero me parece que es ser muy divos el no hacerlo: porque mucha es la gente que va a los festivales con la ilusión de ver a los suyos (que suelen ser unos cuantos) en lugar de ir en peregrinación durante todo el año y por salas que tendrán un buen sonido para los músicos pero no para los seguidores que soportan conciertos en sitios como "La Cubierta" de Leganés, Vistalegre o discotequillas que te echan a patadas a las 23:00 y te cobran medio sueldo por una cerveza mal tirada.
Me parece raro, extraño, que en el comunicado se den tantas coincidencias y que sea todo tan bonito y no se hable directamente de pasta por un tubo y punto. A lo mejor ahora el sonido es mejor.
El sonido, para el que no lo sepa, es un problema en los festivales, ya que las pruebas son prácticamente nulas: Sale un grupo, entra otro, apenas hay tiempo. Yo he visto a "Los Inconscientes" salir jodidos por un concierto que desde la platea, sí, donde está la chusma esa que se baja música de internet y también se compra discos y paga entradas y camisetas y grita cuando os quedáis sin voz, ha sonado cojonudo.
Me sigo poniendo a Marea, una cosa no quita la otra, pero me da que estoy prefiriendo que dejen de marear la perdiz y empiecen a ponerse zapatillas con las que les dejen entrar o... a la mierda primavera.